viernes, 20 de marzo de 2015







"Estudie LITERATURA para enseñar. Esta es la profesión más noble a la que se puede dedicar una persona. Se trata de abrir la mente y ensañar a pensar".

                                            María Kodama

"SOLO EL LENGUAJE NOS PROTEGE DEL ESPANTO DE LAS COSAS SIN NOMBRE"

                                                                                                     Tony Morrison

CONSEJERÍA LETRADA 25

DICCIONARIOS Y BASES DE DATOS EN ESPAÑOL:


·  Diccionario de Lengua Española, DRAE, de la Real Academia Española. http://lema.rae.es/drae/

·   Diccionario CLAVE, de la Editorial SM. http://clave.smdiccionarios.com/app.php

·   Dirae, diccionario inverso basado en el DRAE y el CREA. http://dirae.es/

FUNDÉU, FUNDACIÓN DEL ESPAÑOL URGENTE, DE LA AGENCIA EFE Y EL BBVA, DICCIONARIO DE DUDAS.

· http://www.fundeu.es/

·  Diccionario de Partículas Discursivas del Español, de varias universidades. http://www.dpde.es/

·   Diccionario Salamanca de la Lengua Española. Ed. Santillana S. A. http://fenix.cnice.mec.es/diccionario/

VER PÁGINA DE LOS DICCIONARIOS DE J. A. MILLÁN, SOBRE NOTICIAS Y NOVEDADES EN DICCIONARIOS. DICCIONARIOS Y VOCABULARIOS EN OTRAS LENGUAS

·  Diccionarios.com. Spes Ed. con Larousse y Vox. http://www.diccionarios.com/

·  Diccionarios de elmundo.es, monolingües y bilingües, ES, IN, F. http://www.elmundo.es/diccionarios/

·  IATE. InterActive Terminology for Europe. http://iate.europa.eu

 BUSCATERMOS, SERVIZO DE NORMALIZACIÓN LINGÜÍSTICA, UNIVERSIDADES DE SANTIAGO DE COMPOSTELA,

·  Gallego, IS, AN, PO. https://aplicacions.usc.es/buscatermos/publica/index.htm

 WORDREFERENCE – ONLINE LANGUAGE DICTIONARIES, COORDINADO POR MICHAEL KELLOGG (USA).

· http://www.wordreference.com/

TRADUCTORES AUTOMÁTICOS:

·   Babel Fish, de Yahoo: muchas lenguas. http://www.babelfish.com/

·   Bing Translator, de Microsoft, con muchas lenguas. http://www.bing.com/translator

·   Google Traductor, de Google, con muchas lenguas. http://translate.google.com/

·  El Mundo: ES, IN, F, G. http://www.elmundo.es/traductor/

·   El País: muchas lenguas. http://servicios.elpais.com/traductor/

·   Instituto Cervantes, CAT, ES, IN, F, gallego, PT, EUS, chino. http://traductor.cervantes.es/

·  PROMPT – Free Online Translator and Dictionary: IN, F, GL, IT, PT, RUS. http://www.online-translator.com/

·   Reverso, de Softissimo: ES, IN, GL, F, IT, RUS, GR. http://www.reverso.net

·   InterNOSTRUM, de la Universitat d’Alacant: CAT, ES. http://www.internostrum.com/

·   OpenTrad Machine Translation. GL ES CA EUS IN PT FR. http://www.opentrad.com/

CÓRPORA DE TEXTOS EN ESPAÑOL:

·   CREA, Corpus de Referencia del Español Actual, de la RAE (oral y escrito). http://corpus.rae.es/creanet.html

·   CORDE, Corpus Diacrónico del Español, de la RAE. http://corpus.rae.es/cordenet.html

·   Corpus del Español, de Mark Davies, Brigham Young University. http://www.corpusdelespanol.org/

·   El Grial, Escuela de Lingüística de Valparaíso, corpus de libros de texto de varias disciplinas. http://elv.cl/

·   SOL, Spanish Online Concordancias Españolas, de David Mighetto. http://spraakbanken.gu.se/konk/rom2/

HERRAMIENTAS GRAMATICALES: EMPRESAS, GRUPOS Y WEBS CON PROGRAMAS DE INGENIERÍA LINGÜÍSTICA:


 CLIC, Centre de Llenguatge i Computació, de la Universitat de Barcelona, ofrece varios corpus y herramientas automáticas de análisis morfológico (flexionador, lematizador, etiquetador), sintáctico (analizador) y léxico (nombres propios, léxico bilingüe, colocaciones), en CAT y ES. http://clic.ub.edu/ca
CONSEJERÍA LETRADA 24

El adjetivo y sus arrugas
 
Alejo Carpentier


Los adjetivos son las arrugas del estilo. Cuando se inscriben en la poesía, en la prosa, de modo natural, sin acudir al llamado de una costumbre, regresan a su universal depósito sin haber dejado mayores huellas en una página. Pero cuando se les hace volver a menudo, cuando se les confiere una importancia particular, cuando se les otorga dignidades y categorías, se hacen arrugas, arrugas que se ahondan cada vez más, hasta hacerse surcos anunciadores de decrepitud, para el estilo que los carga. Porque las ideas nunca envejecen, cuando son ideas verdaderas. Tampoco los sustantivos. Cuando el Dios del Génesis luego de poner luminarias en la haz del abismo, procede a la división de las aguas, este acto de dividir las aguas se hace imagen grandiosa mediante palabras concretas, que conservan todo su potencial poético desde que fueran pronunciadas por vez primera. Cuando Jeremías dice que ni puede el etíope mudar de piel, ni perder sus manchas el leopardo, acuña una de esas expresiones poético-proverbiales destinadas a viajar a través del tiempo, conservando la elocuencia de una idea concreta, servida por palabras concretas. Así el refrán, frase que expone una esencia de sabiduría popular de experiencia colectiva, elimina casi siempre el adjetivo de sus cláusulas: "Dime con quién andas...", " Tanto va el cántaro a la fuente...", " El muerto al hoyo...", etc. Y es que, por instinto, quienes elaboran una materia verbal destinada a perdurar, desconfían del adjetivo, porque cada época tiene sus adjetivos perecederos, como tiene sus modas, sus faldas largas o cortas, sus chistes o leontinas.
El romanticismo, cuyos poetas amaban la desesperación -sincera o fingida- tuvo un riquísimo arsenal de adjetivos sugerentes, de cuanto fuera lúgubre, melancólico, sollozante, tormentoso, ululante, desolado, sombrío, medieval, crepuscular y funerario. Los simbolistas reunieron adjetivos evanescentes, grisáceos, aneblados, difusos, remotos, opalescentes, en tanto que los modernistas latinoamericanos los tuvieron helénicos, marmóreos, versallescos, ebúrneos, panidas, faunescos, samaritanos, pausados en sus giros, sollozantes en sus violonchelos, áureos en sus albas: de color absintio cuando de nepentes se trataba, mientras leve y aleve se mostraba el ala del leve abanico. Al principio de este siglo, cuando el ocultismo se puso de moda en París, Sar Paladán llenaba sus novelas de adjetivos que sugirieran lo mágico, lo caldeo, lo estelar y astral. Anatole France, en sus vidas de santos, usaba muy hábilmente la adjetivación de Jacobo de la Vorágine para darse "un tono de época". Los surrealistas fueron geniales en hallar y remozar cuanto adjetivo pudiera prestarse a especulaciones poéticas sobre lo fantasmal, alucinante, misterioso, delirante, fortuito, convulsivo y onírico. En cuanto a los existencialistas de segunda mano, prefieren los purulentos e irritantes.
Así, los adjetivos se transforman, al cabo de muy poco tiempo, en el academismo de una tendencia literaria, de una generación. Tras de los inventores reales de una expresión, aparecen los que sólo captaron de ella las técnicas de matizar, colorear y sugerir: la tintorería del oficio. Y cuando hoy decimos que el estilo de tal autor de ayer nos resulta insoportable, no nos referimos al fondo, sino a los oropeles, lutos, amaneramientos y orfebrerías, de la adjetivación.
Y la verdad es que todos los grandes estilos se caracterizan por una suma parquedad en el uso del adjetivo. Y cuando se valen de él, usan los adjetivos más concretos, simples, directos, definidores de calidad, consistencia, estado, materia y ánimo, tan preferidos por quienes redactaron la Biblia, como por quien escribió el Quijote.


CONSEJERÍA LETRADA 23

16 OBRAS QUE TODO JOVEN ESCRITOR DEBE LEER, SEGÚN HEMINGWAY
(Publicado el 25 de septiembre de 2014 en la categoría: Arte y Cultura)

Uno de los secretos de Ernest Hemingway fue el ritual de su creación literaria. Hemingway tenía un estudio, pero no escribía allí, prefería la habitación donde se encontraba su “escritorio de trabajo”: un pequeño librero sobre el que descansaba la hoja, y allí, de pie, el autor de El viejo y el mar podía terminar hasta siete lápices redactando sus manuscritos. 
Esta habilidad técnica y cognitiva lo haría uno de los escritores más populares de la literatura del siglo pasado. Su formación como periodista y corresponsal durante las grandes guerras y la Guerra Civil Española le heredó un estilo de frases directas, cortas y de gran fuerza visual. Hemingway prescindía de recursos innecesarios y sumaba sus experiencias a sus relatos, cuentos y novelas. 
Cuando Arnold Samuelson terminó la lectura de la historia corta One Trip Across, el joven, de 22 años de edad, tomó una de las decisiones que cambiaría su vida: viajar por América para buscar al autor y pedirle consejos de escritura.
Inspirado por la lectura, en 1934 el estudiante de periodismo de la Universidad de Minnesota aspiraba a convertirse en escritor. Con autostop, el joven emprendió camino a Key West. Con un ambiente de depresión que podía paladearse, el chico pasó la noche en un muelle hasta que un policía le propuso dormir en la cárcel local. A la mañana siguiente despertó y fue en busca de la casa de su héroe.
El joven narra que, después de llamar a la puerta, el propio Hemingway abrió y se postró frente a él con un gesto de fastidio en espera de que el chico pronunciara la primera palabra. El discurso que había preparado para el encuentro se borró de su memoria. Hemingway, dijo, era un hombre grande, de caderas estrechas, hombros anchos; se puso de frente con los pies separados y los brazos colgando de cada lado. Estaba un poco echado hacia delante en la posición de un boxeador listo para dar el primer golpe.
Después del primer momento, el escritor espetó al chico sobre qué quería. Samuelson le explicó que había leído One Trip Across y había viajado hasta allí para hablar con él al respecto. Hemingway miró al chico y le pidió volver al siguiente día a la una y media.
El chico volvió al otro día y encontró al escritor sentado en su auto. Comenzaron a platicar y Hemingway le dijo a modo de consejo:
“Lo más importante que he aprendido sobre la escritura es que nunca se debe escribir demasiado a la vez”. “Nunca bombees hasta secarte. Deja un poco para el siguiente día. Lo más importante es saber cuándo parar. Cuando todo va bien, has encontrado un lugar interesante y ya sabes lo que va a ocurrir, ese es el momento de parar. Déjalo como está y no pienses en ello. Deja que el subconsciente haga el trabajo. A la mañana siguiente, después de haber tenido un buen sueño y ahora te sientes fresco, vuelve a escribir donde te quedaste el día anterior. El método es llegar a un lugar interesante donde ya sabes lo que va a ocurrir a continuación; seguir desde allí y parar en otro punto alto de interés. De esta manera el trabajo está repleto de lugares interesantes y resulta tal a medida de que avanza. La novela nunca se atasca”.
Luego, la plática se tornó a los libros. Hemingway preguntó al joven: “¿Alguna vez has leído la Guerra y la Paz? Eso es un maldito buen libro. Deberías leerlo. Vamos a mi taller y voy a hacer una lista de los libros que deberías leer”.
Esta es la lista de 14 libros y dos historias cortas que Hemingway sugiere como los libros que todo joven escritor debe leer:


“The Blue Hotel”, Stephen Crane
“The Open Boat”, Stephen Crane
Madame Bovary, 
Gustave Flaubert
Dubliners, 
James Joyce
The Red and the Black, 
Stendhal
Of Human Bondage, 
Somerset Maugham
Anna Karenina, 
Leo Tolstoy
War and Peace, 
Leo Tolstoy
Buddenbrooks, 
Thomas Mann
Hail and Farewell, 
George Moore
The Brothers Karamazov, 
Fyodor Dostoyevsky
The Oxford Book of English Verse
The Enormous Room, 
E.E. Cummings
Wuthering Heights, 
Emily Bronte
Far Away and Long Ago, 
W.H. Hudson
The American, 
Henry James

El escritor entregó a Samuelson una colección de cuentos cortos de Stephen Crane, además de una copia de A Farewell to Arms. Después de que el escritor escuchara las noches del joven en la cárcel local, lo invitó a dormir en la cabina del crucero Pilar. Samuelson trabajó para el escritor durante un año, y lo acompañó en los viajes a los cayos de Florida y Cuba. El joven publicaría más tarde sus memorias de las experiencias vividas a lado de Hemingway: With Hemingway: A Year in Key West and Cuba.


jueves, 19 de marzo de 2015


CONSEJERÍA LETRADA 22

Diez mandamientos para escribir con estilo


Friedrich Nietzsche
  1. Lo que importa más es la vida: el estilo debe vivir.
  2. El estilo debe ser apropiado a tu persona, en función de una persona determinada a la que quieres comunicar tu pensamiento.
  3. Antes de tomar la pluma, hay que saber exactamente cómo se expresaría de viva voz lo que se tiene que decir. Escribir debe ser sólo una imitación.
  4. El escritor está lejos de poseer todos los medios del orador. Debe, pues, inspirarse en una forma de discurso muy expresiva. Su reflejo escrito parecerá de todos modos mucho más apagado que su modelo.
  5. La riqueza de la vida se traduce por la riqueza de los gestos. Hay que aprender a considerar todo como un gesto: la longitud y la cesura de las frases, la puntuación, las respiraciones; También la elección de las palabras, y la sucesión de los argumentos.
  6. Cuidado con el período. Sólo tienen derecho a él aquellos que tienen la respiración muy larga hablando. Para la mayor parte, el período es tan sólo una afectación.
  7. El estilo debe mostrar que uno cree en sus pensamientos, no sólo que los piensa, sino que los siente.
  8. Cuanto más abstracta es la verdad que se quiere enseñar, más importante es hacer converger hacia ella todos los sentidos del lector.
  9. El tacto del buen prosista en la elección de sus medios consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero sin franquear jamás el límite que la separa.
  10. No es sensato ni hábil privar al lector de sus refutaciones más fáciles; es muy sensato y muy hábil, por el contrario, dejarle el cuidado de formular él mismo la última palabra de nuestra sabiduría.
CONSEJERÍA LETRADA 21

william Faulkner (premio nobel 1949) contestó a la pregunta de un periodista sobre que se necesita para escribir y respondió lo que para mí son  las habilidades indiscutibles que debe reunir un escritor.




Para escribir se necesita:



  • experiencia
  • observación 
  • imaginación
  • trabajo
  • talento 
  • disciplina